sábado, 18 de febrero de 2012

EL SECRETO DE LA MATERIA


El cisma de la materia y el espíritu se refleja en la separación entre Ciencia y Creencia, entre evolucionistas y creacionistas, entre la Selección natural y una Inteligencia sobrenatural, entre el origen darwiniano de las especies y la génesis bíblica.
     La ciencia sigue creyendo que cualquier explicación de Dios, del alma  o de la vida después de la muerte, es válida sólo si la materia contiene el secreto. “Eso es como decir que no podemos entender el jazz hasta diagramar los átomos en la trompeta de Louis Armstrong”, puntualiza no sin razón Deepak Chopra.
    “La identidad de masa y energía parece estar ya expresada en la doctrina taoísta de una única fuerza cósmica de la cual todos los fenómenos observables son efectos. El inquieto y azaroso mundo de la mecánica quántica parece la danza cósmica de Shiva”, sugiere acertadamente Felipe Fernández-Armesto.
    Lo que nos recuerda al filósofo panteísta Baruch Espinosa cuando afirmaba que todo en la naturaleza existe también como una divina Idea, y siendo la naturaleza infinita en su variedad y complejidad tiene sin embargo una única sustancia divina. El Maestro Eckhart lo explicaba con implacable lógica medieval:
    “La naturaleza hace al hombre del niño y a la gallina del huevo, pero Dios hace al hombre antes que el niño y a la gallina antes que el huevo. Dios da el Espíritu Santo antes de dar los dones del Espíritu Santo.”


LAS LEYES DE LA FÍSICA

    Albert Einstein dijo: “Creo en el Dios de Espinosa, quien se revela a sí mismo en la ordenada armonía de lo que existe, no en un Dios que interviene en el destino y actos de los seres humanos.” Preguntado si creía en la existencia histórica de Jesús, respondió: “Indiscutiblemente. Nadie puede leer los Evangelios sin sentir la presencia real de Jesús. Su personalidad late en cada palabra. Ningún mito se llena con semejante vida.”
    Stephen Hawking, dice: “Porque hay una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo de la nada. La creación espontánea es la razón de que haya algo. No hay necesidad de recurrir a Dios para poner en marcha el universo.”Según su teoría del Gran Diseño, el Big Bang fue una consecuencia inevitable de las leyes de la Física. ¿Pero qué es exactamente la nada? ¿Y cómo se generaron las leyes de la Física?
   Cuando la manzana cayó sobre su cabeza inspirándole la ley de gravitación u- niversal, Sir Isaac Newton se limitó a descubrir la fuerza de la gravedad. Ningu- na ley se promulga a sí misma. No hay ley sin legislador. Y la causa de una ley física sólo puede ser metafísica...


LAS LEYES DE LA METAFÍSICA

La cosa se complica con las leyes de la física quántica, pues aquí las leyes son tan caóticas que no parece haber tales. Los principios teóricos de la física provienen de la observación, pero en el mundo de los átomos y partículas subatómicas lo observado es afectado por el observador. Es decir, la materia y la energía son una misma cosa creándose y recreándose una en otra. Y da igual que llamemos a esa energía Dios, Espíritu o Vida. La energía vive en la materia de manera semejante a como el Yang vive en el Yin, y viceversa, puesto que son una sola cosa. Stephen Hawking tiene razón después de todo, la Vida se creó a sí misma de la nada...
   Y dijo Jesús: “Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y entendidos y las hayas revelado a los niños”, (Mateo 11, 25)
                                              
E=mc2

Jonathan Smith
Felixstowe, June 2011
 
 
 





No hay comentarios:

Publicar un comentario